(¿Cual es la diferencia esencial entre el capitalismo y el socialismo?)

           Aquel o aquella que nace en cuna proletaria no hace falta que le marquen con hierro candente la marca de trabajador por cuenta del patrón de turno, como un estigma que lo tendrá por vida  porque  se presupone que es así mismo y para mas inri consta en las Constituciones burguesas. La herencia que recibe de sus padres es la de formar parte de los desheredados de la tierra, cuya única posesión al nacer es su fuerza de trabajo, más o menos cualificada, vender su fuerza de trabajo tremendamente desvalorizada al patrón y explotador de turno y eso contando con la suerte de que pueda conseguirlo, que en estos tiempos no es poco

        Si trabaja para un patrón sus manos y su cerebro pueden hacer maravillas pero el fruto de su creación  no le será reconocido como tal pues está escrito en el “libro sagrado” de la Constitución burguesa  que solo se le reconocerá  su condición de asalariado y la elaboración o creación de un producto o valor de mercado y su posterior deriva,  pertenece  al patrón, el trabajador vende la fuerza de su trabajo cobra su salario y el  fruto de su trabajo pertenece absolutamente al patrón y se  diferencia de aquel esclavo de antaño en que ahora recibe un pequeño salario por su trabajo pero a ambos el valor inherente del trabajo creado por ellos no se les considera en absoluto como suyo. Ellos son ignorados como tales creadores

         Y este hecho , que en si mismo parece de Perogrullo y es aceptado como un axioma por los trabajadores como una losa pesada inexorable e inevitable ( el Sistema se encarga de reafirmarlo todos los días )  y esconde  que  tras los salarios, los gastos generales, de gestión,  amortizaciones etc. de una empresa , las ganancia resultantes finales generadas tras  un ejercicio empresarial se llama  “capital” y es la joya de Sistema capitalista, es el beneficio resultante que produce la fuerza de trabajo tras descontar los gastos globales en el proceso productivo y se  llamada “plusvalía” Y sin complicarnos demasiado  en cálculos es obvio  que el factor trabajo es el que genera ese plus valor y es determinante para considerar como fundamental y determinante en la gestación del capital .

            Conseguir esta plusvalía o plus valor es la razón de ser del capitalismo. La producción del sistema capitalista no solo es producción de mercancías es en esencia producción de plusvalor, el trabajador no produce con su fuerza de trabajo  para sí mismo sino para el capitalista que se apropia del plusvalor. Por tanto ya no basta con que produzca en general. Tiene que producir plusvalor .Solo es productivo el trabajador que produce plusvalor para el capitalista o que sirva para la auto valorización del capital. El sistema Capitalista se mueve en parámetros de lucro y  ganancia, y si no hay ganancia, buenas ganancias, despide al trabajador y cierra  la empresa.

   Plusvalor o plusvalía es la expresión monetaria del valor que el trabajador asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y que se apropia gratuitamente el capitalista. Esto es, la expresión monetaria del plus trabajo. Es la forma específica que adquiere el plusproducto bajo el modo de producción capitalista y forma la base de la acumulación capitalista.[]

En las constituciones de la  “democracia burguesa “está escrito que este capital pertenece no al que lo genera sino que al propietario  que lo administra, es decir al patrón o empresario. Y esta es la diferencia esencial que existe entre las llamadas Democracias burguesas y las Democracias populares.

         En estas últimas, en el Estado socialista,  el capital generado en el proceso productivo, se considera al trabajador como su justo propietario tras  la desaparición de la figura del Patrón como propietario y administrador del capital. En el proceso productivo socialista solo existirán el trabajador, como el creador de los bienes que generan el capital y el administrador de estos (el Estado) 

        Desaparecida la figura del patrón en su faceta de propietario  y administrador del capital , los trabajadores como clases social solo se tendrán así mismo como los  beneficiados de los procesos productivos y del capital generado por estos, que será empleado en satisfacer por igual las necesidades de la población. Y desaparece  la figura  humillante de la ostentación y el despilfarro de unas elites parasitarias  y ostentosas      

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(¿Cual es la diferencia esencial entre el capitalismo y el socialismo?)

VENEZUELA Todo el poder político y económico debe pasar a manos de los trabajadores

image03Nota del editor de este Blog

Beniezu

  Me he permitido reproducir en este Blog este artículo de Hermann Albrecht por su enorme interés de opinión revolucionario. El autor  es un político y escritor marxista que nos propone la toma del poder político en Venezuela sin andarse por las ramas de aquellas teorías pacifistas de terceras vías respetando las reglas del juego burgués, de la llamada democracia burguesa  y el camino pacífico al llamado socialismo del siglo XXI que como estamos viendo su efectividad practica a  la larga  no  solo está beneficiando a la propia burguesía sino que se está corriendo el peligro de que el movimiento Bolivariano pudiera sufrir una descomunal derrota no solo políticamente hablando en el terreno de pérdida de cotas de poder institucional sino que las perdidas serian catalogadas como un descomunal desastre para el este Movimiento  en parámetros de organización y aniquilación física de sus militantes.

     El Imperio es experto en preparar terrenos bélicos favorables para mediatizar a la opinión pública con actos terroristas de falsa bandera para crear el caos y la confusión favorables hacia sus intereses  creando corrientes de opinión victimistas hacia la derecha terrorista y golpista opositora  a la vez que se  satánica el chavismo. Ya lo lleva haciendo durante años, para así favorecer y justificar su propia intervención militar para masacrar a sus enemigos chavistas. Estas fueron los esquemas empleados en  Yugoslavia, Libia, Irak, Ucrania, y ahora en Siria y probablemente en Venezuela.   El tiempo y las circunstancias está corriendo a su favor.

       Ciertamente es así sino y se corre el riesgo de un gran baño de sangre, donde el imperialismo, por manos de sus lacayos venezolanos, pretenderá dar un escarmiento a la izquierda bolivariana con la intención de ser un ejemplo de terror histórico y ejemplar para toda Sudamérica. El imperialismo no va vacilar en hacer uno más de sus históricos genocidios, acordémonos de Indonesia de hace cincuenta años, en octubre del 1965, donde la CIA utilizo el ejército indonesio y su jefe, el general Suharto para tomar el poder apartando al presidente Sukarno. Era el inicio de una represión brutal contra las masas indonesias y el Partido Comunista indonesio (PKI). Se ignora la cifra exacta de víctimas, de 500.000 a 2 millones de muertos, pero el PKI, el mayor partido comunista de Asia después del partido chino, fue liquidado con sus 3,5 millones de miembros. Todos sus dirigentes fueron asesinados. SE trataba pues de dar un escarmiento para atemorizar a la toda la región.

    El Imperialismo es mucho lo que se juega y no va a vacilar en emplear todos sus medios por muy atroces que sean para defender sus intereses dominantes de clase en la labor de fortalecer sus posiciones y acabar con sus enemigos políticos de clase. Su brutalidad represiva no va tener límites porque el pueblo venezolano con su ejemplo y su conciencia adquirida es un peligro y un ejemplo para la regional que perjudica enormemente sus intereses y es por esta causa que la coyuntura actual es propicias para que ocurra un baño de sangre, si las fuerzas Bolivarianas  no cierran filas se fortifican y se organizan en parámetros de defensa activa pare enfrentar ese peligro inminente defendiendo sus conquistas y sus posiciones conseguidas.

6D Venezuela: El triunfo de la MUD es una amenaza mortal para el Pueblo.

Por: Hermann Albrecht 

No valen ya medidas intermedias o parciales. La situación es tan grave que ante la revolución bolivariana sólo hay dos alternativas: o todo el poder pasa, de verdad y de manera urgente, a manos de los trabajadores, expropiando la banca y las principales empresas, depurando a todos los corruptos y burócratas, o la revolución será derrotada. Y no hablamos ya de una derrota electoral sino de una derrota en toda regla, ya que si la MUD llegase a Miraflores el único modo de aplicar las políticas que exigen los capitalistas e imperialistas es aplastando y reprimiendo violentamente a la clase obrera y a la base social de la revolución.

 

Lo ocurrido en las elecciones a la Asamblea Nacional el 6D no representa un resultado electoral más. Según los datos emitidos por el CNE con una participación del 74,25%, la Mesa por la Unidad Democrática (MUD) —en la que se agrupa la oposición de derechas— habría obtenido 107 diputados, frente a los 55 alcanzados por el PSUV.
Con estos resultados las fuerzas contrarrevolucionarias logran la mayoría cualificada en la Asamblea Nacional, lo que le permitiría bloquear la acción del gobierno en aspectos decisivos e incluso, si así lo decidiesen, lanzar una nueva ofensiva contrarrevolucionaria para intentar derribarlo.

Los datos son elocuentes: la MUD podría acabar aventajando al PSUV en más de 16 puntos y 2 millones de votos. Pero lo más significativo es el gran descontento que se aprecia en zonas obreras y populares —que han sido fortalezas de la revolución— con las políticas aplicadas por el gobierno durante los últimos años. En barrios rojos de Caracas como el 23 de Enero, Coche, La Vega o El Valle gana, por márgenes que oscilan entre 1 y 4 puntos, la oposición de derechas. En Catia la MUD supera por 8 puntos al PSUV. En toda Caracas, los candidatos de Maduro sólo ganan en las parroquias Catedral, Antímano y San Agustín, y lo hace por un margen mucho más estrecho que en cualquier otra elección. En Antímano, donde el chavismo llegó a obtener apoyos del 70 y hasta 80% de los votos, el PSUV y sus aliados consiguen el 52%. En los municipios petroleros del Estado Zulia, o en San Francisco, donde gobierna el PSUV, la oposición se impone con ventajas de entre 20 y 30 puntos. En un Estado tradicionalmente chavista como Vargas vence también la MUD, y allí donde gana el PSUV (Apure, Portuguesa y otros Estados del interior donde siempre ha ganado la revolución por márgenes muy amplios) esta vez el apoyo electoral también se ve muy reducido. En todos estos casos la abstención no es superior a la media nacional. Eso significa que miles de compatriotas que durante todos estos años dieron su confianza al PSUV, han decido mostrar su protesta, su rabia y su malestar votando en esta ocasión por la oposición.

No se trata, pues, de una derrota “circunstancial”, como ha planteado el Presidente Nicolás Maduro, sino de una derrota sin precedentes en los últimos 17 años y una advertencia muy clara. Desde la base del movimiento chavista, desde el movimiento obrero organizado, debemos impulsar un golpe de timón a la izquierda de forma urgente, volviendo al camino socialista, anticapitalista y revolucionario de Chávez. El futuro de la revolución bolivariana está amenazado de muerte, todos los derechos y avances que los trabajadores y el pueblo hemos conquistado a lo largo de estos 17 años están en claro peligro. Es el momento de agrupar las fuerzas de los auténticos revolucionarios para acabar con el poder de los capitalistas y de los burócratas.

¿Por qué se pierde la AN y con un margen tan amplio?

Desde sectores del aparato del PSUV y del Estado ya han empezado a oírse voces culpando de estos resultados a las propias masas, hablando de “traición del pueblo a Chávez” y otras barbaridades. ¡Qué desvergüenza y qué cinismo! Quienes así se manifiestan no son revolucionarios, sino burócratas cobardes que sólo intentan esconder su propia responsabilidad en la derrota. Los trabajadores y el pueblo que votamos el 6 de diciembre somos los mismos que votamos por el triunfo de la revolución socialista en las 18 elecciones ganadas por el chavismo, somos los que salimos a la calle una y otra vez a defender las conquistas alcanzadas por el pueblo.

Si algo ponen de manifiesto estos resultados es que millones de compatriotas están cansados de oír discursos que denuncian la guerra económica, el burocratismo y la corrupción, sin que se tomen medidas concretas para acabar con estas lacras. Millones están hastiados e irritados de parloteo parlamentario y declaraciones vacías que se contradicen con su realidad cotidiana: los capitalistas siguen haciendo grandes negocios con las divisas y los productos de primera necesidad, y muchos burócratas que se declaran socialistas y bolivarianos participan de esos negocios. ¿Quiénes son entonces los auténticos traidores a la revolución?

En el editorial de El Militante anterior a estas elecciones, alertábamos del peligro de una derrota si no se tomaban de manera urgente medidas para acabar con el sabotaje capitalista y con la burocracia: “La realidad de cada día se convierte en una dura lucha por la supervivencia para las familias trabajadoras, obligadas a realizar interminables colas para conseguir champú y jabón, pañales y compresas, papel toilet, pasta y harina, pollo o café… Las constantes subidas de precios y la insuficiencia de productos a precio regulado se cargan sobre las espaldas del pueblo revolucionario. La subida del Salario Mínimo, anunciada por el Presidente hace unas semanas, lejos de aliviar la situación ha provocado que los precios se vuelvan a disparar. Mientras tanto, la especulación con las divisas alcanza niveles escandalosos, y el precio del barril de petróleo en torno a los 40 dólares anuncia más dificultades. Estamos llegando a un punto crítico. Las grandes conquistas de la revolución, las Misiones, la extensión de la salud y la educación, la reducción de la pobreza, las nacionalizaciones de empresas que salvaron miles de empleos están empezando a retroceder y socavarse, mientras la burguesía, los capitalistas y los burócratas corruptos se hacen de oro (…) Esta es la verdadera campaña electoral de la MUD, de los capitalistas venezolanos y el imperialismo: hablar de libertad y democracia mientras provocan despidos, acaparamiento, escasez y especulación”
En el artículo mencionado también señalábamos: “Mientras los capitalistas sigan controlando las palancas fundamentales de la economía, los bancos, la tierra y las industrias importantes, seguirán saboteando la producción, la distribución y la venta de productos de primera necesidad, acapararán mercancías y robarán las divisas de la producción petrolera. Utilizarán todos los medios para aplastar la moral revolucionaria de los trabajadores y sectores populares que dieron su voto por Chávez en 18 procesos electorales y que derrotaron por primera vez en la historia un golpe de Estado en América Latina. Con la guerra económica que han declarado, y la falta de una respuesta decisiva para derrotarla, se extiende el virus del escepticismo entre muchos compañeros y compañeras (…) Junto al sabotaje económico hay otra cuestión que se ha convertido en una carga cada vez más pesada, un problema que afecta a la confianza de las masas revolucionarias, tanto o más que la escasez y las largas colas. Se trata del aumento de la burocracia corrupta dentro del Estado y del propio movimiento bolivariano, un creciente grupo de hombres y mujeres que mientras hablan de socialismo en público estrechan lazos con la burguesía, compartiendo sus hábitos de vida, sus lujos, su desprecio por el pueblo revolucionario. Muchos de ellos llevan una vida de millonarios, de empresarios explotadores.”

Después de que se ganaran las elecciones municipales hace dos años, la dirección del PSUV prefirió celebrar y mirar a otro lado sin analizar unos resultados que —como entonces explicamos— representaban una seria advertencia. En aquella ocasión, una medida limitada y parcial como la intervención para regular los precios de electrodomésticos, herramientas, ropa y otros productos, animó a una parte de la base social de la revolución —que estaba muy descontenta— a votar en el último momento por el PSUV. Con todo, alrededor de dos millones de personas que en anteriores elecciones habían votado por la revolución decidieron abstenerse o votar por opciones distintas al chavismo. Esto expresaba, como señalábamos, desencanto y malestar. Por el momento ese malestar iba a la abstención, pero dependiendo de si el gobierno aplicaba medidas verdaderamente revolucionarias y socialistas que resolviesen los problemas o no, podrían ser recuperados o arrebatados por la oposición.

Esas medidas no se han tomado y los problemas (subidas de precios, acaparamiento y desabastecimiento, burocratismo, corrupción) lejos de ser resueltos se han agravado hasta niveles insoportables. Millones de personas que alguna vez votaron por Chávez y hoy están desencantadas, así como muchos jóvenes que votaban por primera vez y no conocieron la IV República pero llevan años oyendo hablar de socialismo, justicia social, etc.; mientras ven crecer la inflación, el desabastecimiento, la corrupción y la inseguridad, han mostrado su descontento y hastío absteniéndose o votando por la MUD.

La revolución ha entrado en una fase decisiva: cómo derrotar la estrategia de la contrarrevolución

La burguesía combina distintas tácticas y las va modificando en función de sus necesidades y del desarrollo de la lucha de clases. Mientras siguen organizando el sabotaje económico y la campaña internacional contra la revolución, hacen llamados al “diálogo” y la “negociación”. Su objetivo inmediato es que el gobierno bolivariano y la dirigencia del PSUV sigan renunciando a aplicar medidas revolucionarias como expropiaciones, desarrollo del control obrero y del poder popular, e incluso obligarles a aplicar recortes y medidas contrarias a los intereses de la clase obrera, como las que están aceptando distintos gobiernos socialdemócratas y reformistas en otros países. Destacados estrategas del imperialismo y la burguesía parecen apostar por utilizar esta nueva AN de derechas para chantajear y atar de pies y manos al gobierno y seguir jugando, mientras puedan y les interese, al desgaste de este.

Las primeras declaraciones de algunos representantes de la MUD como Torrealba, Tintori (esposa de Leopoldo López) o Capriles parecerían ir en ese sentido. También la utilización de dirigentes socialdemócratas como el ex presidente español Rodríguez Zapatero, que ha entrado en escena estos últimos días haciendo de “policía bueno”, repartiéndose los papeles con su compañero de partido, el “policía malo” Felipe González. Sin embargo, hay sectores con peso dentro de la oposición venezolana que están planteando ya pasar a la ofensiva inmediata para tumbar al gobierno. Un ejemplo son las declaraciones de un vocero de Vanguardia Popular en el Edo. Anzoátegui hablando de 4 vías para resolver la situación que estaban discutiendo: convocatoria de una Asamblea Constituyente para hacer una nueva Constitución, forzar el revocatorio de Maduro, acortar la duración del mandato presidencial y modificar la composición del Tribunal Superior de Justicia.

El problema a la hora de diseñar cualquier táctica, tanto para la burguesía como para los reformistas, es que la situación económica es tan grave y la polarización social ha llegado tan lejos que tanto los dirigentes de la revolución como los de la contrarrevolución se van a ver sometidos a una enorme presión. La perspectiva no es ningún debate tranquilo “entre dos modelos de sociedad: capitalismo y socialismo” hasta las próximas elecciones, como han planteado (no sabemos desde que planeta) algunos reformistas. El resultado inmediato de la victoria de la derecha será agudizar hasta el extremo el enfrentamiento entre revolución y contrarrevolución y todas las contradicciones económicas y políticas.

La burguesía y los dirigentes de la MUD no tienen ninguna alternativa a la crisis económica. Esta es en parte producto del sabotaje que ellos mismos organizan pero sobre todo forma parte de la crisis general del sistema capitalista que defienden. En el caso de un capitalismo y una burguesía tan parásitos como los que existen en Venezuela, que viven históricamente de especular y saquear la renta petrolera, si llegasen a Miraflores su política sólo podría ser la de arrebatar a los trabajadores y el pueblo todas las conquistas sociales en educación, salud, vivienda, derechos democráticos, etc.; y someternos a unos recortes, ataques y represión peores que los que sufre la clase obrera en otros países latinoamericanos o en Europa. Sólo han pasado dos días desde su victoria y los empresarios de Fedecámaras o los propietarios inmobiliarios de la Cámara de la Propiedad ya han formulado sus primeras “peticiones” a la nueva Asamblea Nacional de mayoría contrarrevolucionaria: eliminar la Ley de Precios Justos o la Ley de Vivienda, que intenta garantizar los derechos de los inquilinos y ha servido hasta el momento para impedir los desahucios (detrás vendrán exigir la retirada de los aspectos más progresistas de la LOTTT, la inamovilidad laboral, etc.).

Desde la dirigencia del PSUV las primeras declaraciones que se han escuchado en lugar de sacar conclusiones de todos los errores cometidos y políticas equivocadas aplicadas, explicar estos peligros y plantear las tareas para evitarlos, parecen tener como único objetivo minimizar la importancia de la derrota o responsabilizar de la misma al propio pueblo. Escuchando a algunos dirigentes parece como si no hubiera pasado nada. Esto es un nuevo y grave error.

En su discurso reconociendo el triunfo electoral de la MUD, el Presidente Maduro habló de victoria de la guerra económica y del sabotaje contrarrevolucionario. Sin duda, estos factores han sido decisivos, pero la cuestión es, precisamente, cómo resolver los gravísimos problemas económicos que sufrimos los trabajadores y el pueblo. Ninguna de las medidas parciales que se han anunciado durante los últimos meses, han servido para mejorar las condiciones de vida de las masas. La “revolución productiva” de la que habla el gobierno y la creación de las llamadas “corporaciones socialistas”, que a pesar de su rimbombante nombre propone el desarrollo de polos empresariales mixtos —de capital público y privado— zonas económicas especiales, etc.; van precisamente en dirección contraria: ahondar en fortalecer las relaciones capitalistas siguiendo el modelo chino, en lugar de construir una economía y un estado socialistas. Sólo acabando con las relaciones de producción capitalistas y colocando las grandes palancas de la economía bajo el control y la gestión democrática de los trabajadores, podremos hablar de romper y destruir la maquinaria del Estado capitalista. Pero este es precisamente el objetivo que quieren evitar a toda costa la burguesía venezolana, el imperialismo, y la burocracia usurpadora, que en estos años no ha dejado de crecer y escapar al control del pueblo hasta convertirse en parte de la contrarrevolución.
Seguir con las políticas aplicadas hasta el momento y ceder a la presión de la nueva AN con mayoría de la MUD, abriría un camino al desastre para la clase obrera y los oprimidos. La gran lección de estos tres últimos años de gobierno y de la fuerte derrota electoral del 6D es que mientras se mantenga la propiedad de los bancos, la tierra y las empresas en manos de los capitalistas, y el Estado y las empresas públicas sigan dirigidas por la burocracia, ninguno de los problemas que enfrenta la revolución tiene solución.

Todo el poder político y económico debe pasar a manos de los trabajadores

No valen ya medidas intermedias o parciales. La situación es tan grave que ante la revolución bolivariana sólo hay dos alternativas: o todo el poder pasa, de verdad y de manera urgente, a manos de los trabajadores, expropiando la banca y las principales empresas, depurando a todos los corruptos y burócratas, o la revolución será derrotada. Y no hablamos ya de una derrota electoral sino de una derrota en toda regla, ya que si la MUD llegase a Miraflores el único modo de aplicar las políticas que exigen los capitalistas e imperialistas es aplastando y reprimiendo violentamente a la clase obrera y a la base social de la revolución.

Pese a todo el desastre económico y a la existencia de la burocracia, 5 millones de trabajadores, campesinos, jóvenes han vuelto a salir en defensa de la revolución y han dejado claro que no aceptarán sin lucha una vuelta atrás.

Pero no sólo ellos. Millones que han votado a la MUD no lo han hecho porque apoyen el capitalismo o la contrarrevolución sino porque quieren soluciones a sus problemas. Estos millones de personas pueden ser recuperados para la revolución, pero con una única condición: aplicar una verdadera política socialista que acabe con el poder de los capitalistas y burócratas y resuelva, de una vez por todas, problemas como el desabastecimiento, la corrupción y la inflación.

La cuenta atrás ha empezado. Es perfectamente posible revertir la situación e impedir que la victoria electoral de la contrarrevolución en las legislativas se transforme en una derrota decisiva de la revolución. Para ello hay que actuar con decisión y dotarse de un programa genuinamente socialista y revolucionario. Los dirigentes de las organizaciones obreras que apoyan el proceso revolucionario (CSBT, los sectores revolucionarios de la UNETE, el Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora —FNLCT—) tienen que organizar asambleas de trabajadores en los centros de trabajo a escala local y regional, que culminen en un encuentro nacional de trabajadores y de las bases revolucionarias para debatir cómo defender nuestros derechos, conquistas y reivindicaciones para salvar la revolución. Sólo con un programa de lucha que movilice y unifique a la clase obrera, explicando claramente a los trabajadores lo que está en juego, que esta no es una simple derrota electoral sino un gran paso adelante en la estrategia de la contrarrevolución, y sobre todo ofreciendo alternativas claras por las que luchar, será posible rearmar política y moralmente al movimiento revolucionario y derrotar los planes contrarrevolucionarios.

Hoy más que nunca debemos hacer realidad el legado de Hugo Chávez: revolución dentro de la revolución, limpiar nuestro movimiento revolucionario de corruptos y burócratas, y defender un plan de emergencia de la clase obrera para salvar la revolución. Un plan que debe empezar por los siguientes puntos:

  1. Dignificación de las condiciones de vida del pueblo: Subida de salarios igual o superior a la inflación y lucha real contra la especulación y las subidas de precios. Expropiación inmediata de toda la banca, los monopolios, las empresas estratégicas y los latifundios, no para gestionarlas burocráticamente, sino para que el conjunto de la clase obrera las dirija a través de delegados elegibles y revocables permanentemente, que no cobren más que el salario de un trabajador cualificado.

2.- Monopolio estatal del comercio exterior. Todos los productos que sea necesario importar deben ser comprados directamente por el gobierno en el mercado mundial y ser distribuidos a precios verdaderamente justos. Ese monopolio estatal no puede estar en manos de funcionarios al margen del control de las masas, sino bajo la administración y el control de los trabajadores y el pueblo.

3.- Ni un dólar más a ningún capitalista. Todas las divisas deben ir a industrializar el país mediante un plan socialista elaborado democráticamente por los propios trabajadores y el pueblo.

4.- Contra la especulación y el acaparamiento: cárcel para los especuladores. Todos los empresarios y burócratas implicados en estas prácticas deben ser expropiados y encarcelados. Condenar a los responsables del problema y no al pueblo que sufre las consecuencias del acaparamiento y la crisis económica.

5.- ¡Todo el poder económico y político a los trabajadores! ¡Abajo la burocracia corrupta! ¡La economía y el Estado deben estar bajo la dirección de la clase obrera y el pueblo mediante consejos elegibles y revocables en todo momento!

4.- Llamamiento a la acción revolucionaria de toda la clase obrera y los pueblos de América Latina y del mundo entero para derrocar el capitalismo. Como vemos la ofensiva contrarrevolucionaria no se limita a Venezuela: Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia,…En toda Latinoamérica los capitalistas y los imperialistas quieren dar una lección a los pueblos revolucionarios y recuperar el control de la situación. No les derrotaremos con discursos, mucho menos aceptando sus llamados a dialogar, o negociar, moderando los programas, dejando el poder político y económico en sus manos. La revolución bolivariana triunfará si la clase obrera se pone al frente para llevarla hasta el final y si el internacionalismo proletario se extiende al resto de América Latina y del mundo.

Caracas, 8 de diciembre de 2015

 

FUENTE: http://www.aporrea.org/actualidad/a220690.html

 

 

VENEZUELA Todo el poder político y económico debe pasar a manos de los trabajadores

LA NECESIDAD DE IDENTIFICAR CLARAMENTE AL ENEMIGO

                (Quien desconoce a sus enemigos, nunca los podrá derrotar)

   (Reflexiones en torno a las energías de la LUCHA CLASES y la BATALLA DE IDEAS)

Es más, en el campo de batalla de la lucha de clases, la mayoría ni siquiera conoce que existe la dichosa lucha de clases. Y esta es la gran arma de guerra que el capitalismo utiliza para controlar y derrotar a la clase trabajadora, lobotomizando sus mentes mediante sus armas de destrucción mental (1) a través de su poder mediático, para vaciar sus cerebros del conocimiento y de las armas de la política. Porque en toda guerra de partes en lucha los factores fundamentales que van a determinar su devenir son el CONOCIMIENTO de las partes enfrentadas, los objetivos a conquistar o a defender las armas a utilizar, las estrategias correspondientes a cada parte y el conocimiento profundo del enemigo es parte fundamental de toda estrategia.

Pero en nuestra LUCHA DE CLASES en lo que concierne al Sistema capitalista, la burguesía no desarrolla una guerra convencional, solo lo es en lo fundamental, en el objetivo de controlar dominar y derrotar a sus enemigos los trabajadores, pero de forma sorda y peculiar y sin una lucha visible. Y esta peculiaridad de que la clase trabajadora este neutralizada sin saberlo, de estar desorientada sin saberlo, de estar controlada sin tener la mínima idea, le desarma, haciéndole débil y vulnerable en esta batalla a todo tipo de manipulaciones que le dejan absolutamente impotente.

Y todo esto sin disparar un solo tiro hace que la burguesía someta controle y manipule a enormes masas de hombres y mujeres como a marionetas. Lo que ha hecho que en principio la burguesía desde muchas, muchísimas décadas, ha conseguido neutralizar a su enemigo natural, la clase trabajadora. Porque el Status político social burgués imperante que legaliza la explotación del “hombre por el hombre”, es decir el robo de la plusvalía que somete al trabajador a ser eternamente explotado legalmente, se basa básicamente en el conformismo inducido hacia los propios trabajadores que han asumido este robo no como tal sino como “natural”, como un estigma fatal a asumir. Esta es el arma secreta del Capital que mantiene a la clase trabajadora dominada y lobotomizada de sus atributos de lucha. Pero ojo, no pensemos que ha sido derrotada, solo esta anestesiada temporalmente de sus mejores atributos guerreros, su CONCIENCIA DE CLASE que cuando despierte será un arma temible y demoledora (1)

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Los trabajadores/as no solo no son consciente de que el Sistema les roba el producto de su trabajo, la plusvalía, tampoco son consciente de que están en un Sistema político-económico nada democrático ni representativo puesto que niega su condición de clase y por tanto niega reconocer y legitimar a sus representantes genuinos de clase. Condición indispensable para confrontar con la clase burguesía en la liza democrática.

Y aquí la causa de este atropello democrático viene en el propio origen de la Constitución española, pues nunca existió un proceso constituyente donde representantes de la clase trabajadores hubiesen podido participar en el juego democrático como tampoco un simple partido de izquierdas que luchase por un poder para los intereses de la clase trabajadora. Los ponentes de aquella Constitución fueron, todos ellos, los representantes de la clase burguesa y para colmo proveniente del neo franquismo, sus mayoritarios representantes.

Así pues, para la burguesía como clase social acomodada y poseedora de los recursos económicos del capital, el concepto de libertad y democracia va íntimamente ligado a su propio status social imperante que es el que le proporciona un elevado grado de satisfacción como clase social. Y también es comprobado que a medida que los oligarcas van aumentando sus ganancias en términos escandalosos, el aumento de la miseria y degradación de la clase trabajadora es inversamente proporcional y escandaloso, porque es la lógica del capitalismo a más gordo el patrón más flaco el trabajador.

Pero pese a palpable constatación de la degradación social que oprime a la gran mayoría de la clase trabajadora, sin embargo esta no la percibe en sus justos valores de causa y efecto, ni profundiza en el hecho de que es el propio modelo de Estado – con su Constitución y su modelo de “democracia” – el que causa estas enormes y sangrantes diferencias puesto que este Estado está al servicio primordial de la clase social burguesa o capitalista.

Y aquí ya tenemos constancia de las importantísimas carencias ideológicas y de formación política, que arrastra la clase trabajadora que no es capaz de discernir la realidad opresiva a la que esta sujeta como clases social dominada, que hace que no sea capaz de percibir y reaccionar ante los siguientes hechos:

(a)   Los trabajadores no son consciente de su naturaleza de explotado, de que el Sistema les roba el producto de su trabajo, la plusvalía. Les parece “natural” y legítimo.

(b)   Desconoce que está inmerso en una sorda lucha de clases en la cual, su enemigo la burguesía, le está derrotando diariamente manteniéndole lobotomizado sin la más mínima posibilidad de defenderse.

(b)     NO son consciente de que están en un Sistema político-económico para nada democrático ni representativo cosa que les hace vulnerables e indefensos ante los ataques del capital puesto que niega su condición de clase y por tanto niega reconocer y legitimar a sus representantes de clase en las confrontaciones políticas- legales contra la clase burguesa.

(c)   Desconoce la naturaleza del escenario político -el campo de batalla- donde se desarrollan las luchas. Si no Hay escenario de lucha, si no hay enemigo, si no hay motivos, ni hay lucha ni tampoco causa ni estrategia etc. etc., lo que le deja totalmente desinformado y desarmado.

La burguesía dominante, el capital, a pesar de que numéricamente es una insignificancia con respeto a la clase trabajadora, su dominio es casi absoluto, y lo es porque la inmensa mayoría de los dominados no son conscientes de ello meced a la sutil estrategia del capital para mantenerlos en la ignorancia de la existencia de la lucha de clases y de que los trabajadores forman parte de una clase dominada y explotada por la clase de la burguesía

.       Y estas grandes masas de trabajadores y sectores de las pequeñas y media burguesía, proletarizadas y en decadencia social, están desorientados deambulando sin rumbo y sin brújula ante un panorama político-social que los desborda. Sin embargo y curiosamente una inmensa mayoría de lectores de prensa y televisión, (medios de los cuales se nutren del veneno que los lobotomiza ) piensan que por estas tierras gozamos de las mieles y delicias de la llamada democracia pues como son numerosos los medios de expresión e información en la cosa informativa y también como parece que se dispone de un variopinto abanico de partidos políticos para la concurrencia electoral, pues da la impresión de que se dan los requisitos para la llamada libertad de expresión y la concurrencia democrática. Y es un hecho mayoritario que la ciudadanía crea que esto es así.

Cuando la cruda realidad es que esta apreciación es una descarnada falacia fruto de la simplicidad y de la falta de la más elemental formación política que la ciudadanía media carpetovetónica carga en sus espaldas y que le hace confundir el concepto de cantidad con la calidad y todo gracias al desconocimiento del concepto básico de la política y de sus claves elementales, no porque si sino más bien como consecuencia de la desinformación intencionada y programada por el Régimen y su control mediático.

Evidentemente, la cantidad de medios de comunicación, la mayoría de ellos de la misma onda política legitimadora del Régimen y del Sistema económico neoliberal capitalista que los engorda, nunca van soluciona el problema de la desinformación y malformación política de la población pues la función principal de estos medios es precisamente la de adormecer e intoxicar mediáticamente a esta población. Son, nunca mejor dicho, la voz de su amo, Así como tampoco la proliferación de partidos políticos pro Régimen, hegemónicos en el campo electoral, va soluciona absolutamente nada dentro del propio Régimen, pues ninguno de ellos cuestiona su raíz y su función de engordar a las elites oligarcas, solo se podrá esperar de ellos que se cambie algo para que todo siga igual, cambiar el   envoltorio, mejorar la apariencia de un producto corrompido.

El bandido, y explotador capitalista jamás va explicar a sus víctimas, por medio de su poder mediático, como el Sistema capitalista se dedica a chuparles la sangre y como esto les satisface a las elites oligárquicas engordar a su costa. Nada de eso, sino todo lo contrario, el truco del capitalismo ha sido desorientar a sus víctimas los trabajadores hasta el extremo de que no se consideren tales víctimas, negando las claves de lucha de clases y de la explotación capitalista pregonando el ciudadanismo, (Todos somos ciudadanos iguales en deberes y derechos etc.) y la presunta igualdad de oportunidades en el mercado de trabajo y el emprendimiento. Aquí el capitalismo hace suya la premisa de que nadie va sentir falta de lo que no conoce y mucho menos va luchar por ello.

Si se desconoce la realidad sociológica no se podrá tomar conciencia, de que la sociedad está dividida en clases, (los trabajadores no se agruparan ni se organizaran entorno a su clase para enfrentarse a la clase capitalista) y quién no conoce la realidad o las claves de la política, cuando es la parte perjudicada, no cuestionara sus crudas consecuencias, es decir su pertenencia a la clase dominada y explotada. Pero esta dimensión del conocimiento es exclusiva de la clase trabajadora, porque la burguesía está feliz de ser la clase dominante y privilegiada ,ellos no necesitan concienciarse, ya son conscientes de lo que son, la parte privilegiada a costa de los explotados, son conscientes de sus privilegios y de que están dominando y se proyectan como tal través del Estado y de sus instituciones e instrumentos paralelos, fomentando e implementando su ideología dominante que predica la negación de las clases sociales más bien las ignora sin incidir en su existencia, pero curiosamente eso no impide que se imponga como clases social dominante.

El Sistema capitalista funciona de forma bien simple: La burguesía como clase dominante y explotadora y los trabajadores como clase dominada y explotada. Los primeros dictara sus leyes siempre en su beneficio – la primordial y determinante la ley que legaliza el robo dela plusvalía -­­ controlara a los trabajadores sometiéndoles a su control etc. Mientras las contradicciones interclasistas no son demasiado extremas – por ejemplo en aquel coyuntural “Estado de Bienestar” controlado – cuando los trabajadores disfrutaban de una relativo confort se puede decir que estaban plenamente adaptados al Sistema, desconociendo la realidad de la lucha de clases sin cuestionar la naturaleza del Sistema para nada , les parecería una maravilla de sociedad , en equilibrio y armonía , y el problema de las desigualdades sociales – en aquella época minimizadas – se asumía con conformismo pragmático pues las necesidades básicas estaban cubiertas. Las enormes diferencias económicas de clase entre las elites dominantes y la clase trabajadora eran una realidad lejana y asumible precisamente porque era lejano e innecesario plantearse sus diferencias. Con la barriga llena y satisfecha nadie se cuestiona lo que ha comido el jefe.

Las políticas globales del neoliberalismo en evolución y degeneración nos han arrastrado a su peor etapa de desarrollo histórico y se acabó aquel “Estado de Bienestar” y ya estamos de lleno en una y sangrante etapa histórica   que el Sistema no solo lo va tener difícil de remontar sino que se le está escapando de las manos. Las desigualdades y sus consecuencias son cada vez más dramáticas para los trabajadores que deambulan como zombis entre la miseria el desconcierto y la indignación, fruto de décadas de vaciados de cerebros controlados que hace que incluso muchos trabajadores se sientan culpables de ser víctimas de la crisis por no haber sabido “triunfar” y elevarse a un estadio profesional superior

Y en plena crisis del Sistema capitalista, la burguesía como clase dirigente, resume el concepto de la POLITICA desde la perspectiva de su ideología dominante, implementada en función de sus intereses económicos de clase social a una simplificada actitud del poder del más fuerte, valorando e implantando sus propias leyes para asentar la prepotencia de las elites (los “triunfadores”) y despreciando, exprimiendo y castigando a los más afectados por la crisis ( los “fracasados”) la clase trabajadora. Haciendo del PODER que le otorgan sus leyes la razón y el fundamento para todo tipo de atropellos a los derechos humanos

Esta exposición nos lleva a la cruda conclusión que el escenario de la información así como el de la representación política en el Estado, íntimamente ligados y complementados, es desolador, porque no podemos olvidar que la transformación de una sociedad corrompida a otra más justa, requiere de herramientas y métodos específicos y de un escenario propicio para la labor. Escenario, herramienta y método es precisamente lo que está faltando y es apremiante y de vital importancia que la parte social más concienciada del problema de la incomunicación y desorientación ciudadana, trabajadora sobre todo, tome cartas en el asunto.

Tenemos una inmensa masa de ciudadanos convencidos de que este Régimen está controlado y corrompido por una casta de politicastros incorregibles, muchísimos de ellos resentidos por las dentelladas en sus propias carnes. La conciencia de la negatividad de este Régimen por parte de la ciudadanía va en aumento sobre todo en esta última década. Pero una cosa es sentir en nuestras carnes el dolor causado por las dentelladas del Sistema y otra cosa es identificar la causa de este mal y su remedio. Porque saber que ese mal lo han provocado los “políticos” en general es como conformarse con decir que a uno le han robado los “ladrones”. Y aceptar quedarse sin identificar al ladrón por su nombre paso imprescindible para atajar la causa deteniendo al autor del robo.

Porque el concepto “político “es tan genérico y ambiguo que abarca incluso el terreno de la causa y del remedio. Ciertamente las causas de las desgracias y penalidades que sufren la clase social trabajadora son políticas y también la corrección de esta injusticia será también política. Así pues, son políticos la causa y el remedio, luego es una incongruencia indicar genéricamente a la “política “y a los políticos como causa de los males. Y el Sistema lo hace precisamente para crear confusión indefinición y ambigüedad, para que las masas indignadas no identifiquen las causas y los remedios a tantos problemas

El concepto de política, siempre es manipulado por el Régimen, que siempre pretenderá ningunearlo tergiversarlo o satanizarlo pues sabe que desde este concepto siempre se darán las claves de la causa y el remedio de todos los males de la sociedad. Donde existe el mal existe el remedio, se trata de descubrir los pormenores del error para dar con el remedio y la política correcta es la herramienta que va corregir la política incorrecta, el mal social de las injustas desigualdades los atropellos de una minoría a las mayorías y sus degarrantes consecuencias sociales que incluso se tornan mortales con cada vez más frecuencia.

Desde la herramienta del relato político podemos explicar a los excluidos a los maltratados por el sistema a las víctimas de la sociedad capitalista generadora de desigualdades extremas y mortíferas, que existen otros escenarios político –económico-sociales mucho más justos   y humanos que el actual y que es accesible y necesario para salir del pozo sin fondo a la que la sociedad capitalista nos arrastra.

Y que el requisito para que sea viable no es otro que su conocimiento y   la determinación de alcanzarlo por medio de la movilización y la acción política. Pero previo e indispensable es disponer de las herramientas de comunicación y transmisión de las ideas para explicarlo a las masas, para que armadas del conocimiento (que es lo que más teme el Sistema) este generara conciencia y esta impulsara las organizaciones, la necesidad de crear una poderosa masa revolucionaria y transformadora. Toda esta energía encauzada contra la no tan poderosa maquinaria capitalista, hará que se derrumbe. Porque el presunto poder del enemigo siempre será relativo al poderío de su enemigo.

Pero si no se dispone de las herramientas de comunicación para explicar expandir e implementar las ideas transformadoras, nada cambiara No solo eso sino que los aparatos de información, más bien aparatos de deformación, del Régimen, todos ellos seguirán al unísono tocando la partitura musical para para que las masas bailen la música que le interesa a este Régimen.

Es pues la comunicación, el control de los medios o la anulación de su influencia por medo de la agitación y la propaganda, uno de los factores básicos imprescindible para la información y concienciación de las masas. Es la batalla de ideas nuestro campo de batalla, donde debemos pelear. La información veraz, y conocimiento de la realidad, nos llevara a la toma de conciencia, a la concienciación de las masas, y esta conciencia es el arma poderosa que el Régimen pretende anular con sus aparatos de intoxicación mediática.

  1. http://beniezuma.blogspot.com.br/2015/03/ya-estamos-en-la-guerra-de-cuarta.html
LA NECESIDAD DE IDENTIFICAR CLARAMENTE AL ENEMIGO

EL MITO DE LA LLAMADA “DEMOCRACIA” OCCIDENTAL

Por Beniezu

           Se  habla mucho del concepto de DEMOCRACIA pero ¿Acaso tenemos certeza de conocer en profundidad su significado,  o simplemente nos limitamos a engullir este y otros conceptos similares  sin más eludiendo la necesaria digestión de su contenido ideológico en nuestros cerebros? Porque estamos hablando de mensajes  conceptuales que la ideología dominante burguesa expande en nuestro entorno descargando sus valores, que son los suyos ,los de una privilegiada clase social y no son los  de la inmensa mayoría de la sociedad trabajadora. Cerebros que no caen en la cuenta de que esos valores conceptuales no son ni absolutos ni imparciales ni permanentes, sino todo lo contrario. Cerebros que sin duda están confinantes y desprotegidos porque ni por casualidad se les ocurre pensar que eso pueda  ocurrir siquiera.

          Es importante indagar en el concepto de “Democracia” en general y en el de la llamada ‘‘Democracia  burguesa’’ en particular que sin duda es uno de los  conceptos más  significativo y emblemáticos  para entender el conjunto de la ideología política burguesa que impera  en las sociedades Occidentales. Y esta tarea es importante  desde la necesidad de poseer una  perspectiva objetiva de la política, entendiendo esta no desde una visión cerrada y limitada  a un solo punto de vista  sino que es necesario contemplarla desde una visión amplia comparativa y global y para ello es necesario el conocimiento de ‘‘las otras’’ versiones del mundo conceptual político.

        De momento vamos a bucear lo más hondo posible en la ideología dominante  de nuestro entorno esa que el Poder suele  describir como la “versión oficial” de los conceptos, hechos y acontecimientos políticos-económicos-sociales etc. Con el fin de acumular conocimientos que serán el necesario equipaje  para el viaje del saber cuyo destino final será la de disponer un criterio propio personal de las distintas realidades circundantes  concretas, que solo podrá estar vasado en el contraste  la síntesis y la resolución cognoscitiva  sobre  las diferentes ‘‘verdades oficiales’’ de otras y variadas interpretaciones que se dan sobre cualquier concepto y sobre todo sobre los conceptos políticos que siempre serán susceptibles de ser manipulados.

         Cuando solo se conoce y se asimila una sola versión de una presunta realidad socio política y se la da como correcta, se estará condicionado por el no conocimiento de otras versiones de la realidad, independientemente de que estas sean “reales” o “falsas”, términos estos ambiguos y siempre condicionados, cosa que condicionara al sujeto a la subjetividad en los criterios propios pues se estará condicionado por el factor del desconocimiento de otras “posibles verdades”. Su conocimiento nunca será ni objetivo ni universal, será partidista y subjetivo además de incompleto porque toda aquella presunta ‘‘verdad’’­ en su concepción política e ideológica,  es variable y siempre condicionada ideológicamente por el poder del Estado que es el que la genera y expande como la ideología conceptual dominante que pretenderá dominar en el ámbito de su espacio de dominio expandiéndola a través de sus aparatos institucionales, mediáticos, culturales, publicidad etc. imponiéndola con  rango de oficialidad de ‘‘verdadera’’ y de legitima.

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             Y por tanto esta presunta y circunstancial ‘‘verdad’’­ nunca será absoluta sino variable  relativa y condicionada por la ideología dominante que es expandida por el Estado y por ende su contenido ideológico será  susceptible de mudar cuando el propio poder Político del Estado y su control, también mudan de contenido y orientación haciendo que se implante un nuevo modelo de hacer política y de entender el mundo conceptual, es decir de una nueva ideología dominante.

          Y así cuando el poder político del Estrado cambia y ha pasando a un sujeto político con identidad política ‘‘contraria” en contenidos ideológicos, la ideología dominante que se expandirá por el territorio será sustancialmente diferente y contradictoria. Y es importante conocer que el ‘‘contrario’’ político del Poder de la burguesía  instalado en las sociedades Occidentales  solo podrá ser la clase trabajadora portadora potencialmente de su propio mundo conceptual sustancialmente diferente y contradictorio de la ‘‘verdad­’’ que expande la ideología burguesa sencillamente porque los intereses de ambas clases sociales son diferentes y antagónicos. Y la naturaleza de esos intereses diferentes y contradictorios serán los que marquen las diferencias ideológicas. Porque no olvidemos que las “ideologías “son la expresión y la definición del poder de una u otra clase social.

           También hay quien define los conceptos y sobre todo este concepto de ‘‘Democracia’’­ de una forma ambigua e interclasista, que siempre será una versión incompleta y manipulable. Modelo este al cual la burguesía suele recurrir y oficializar ideológicamente para evitar entrar en el reconocimiento de las clases sociales. Ejemplo grafico de esto es la visión sesgada que  la enciclopedia mediática Wikipedía utiliza para expandir y definir los conceptos políticos. Y así nos dice que  ‘‘Democracia” es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes .’’

           Wikipedía, igual que la Real Academia de la Lengua Española, cumplen su papel de transmitir y legitimar la ideología dominante burguesa que bajo el prurito del academicismo que bajo la tutela y el  control del Estado, define y blinda los conceptos políticos siempre en  interés  propio como clase social dominante. Pero, claro muy sutilmente, con verdades a medias y ambigüedades interesadas. Fijémonos en el empleo interclasista de los conceptos, el ‘‘conjunto de la sociedad.’’ y el de  ‘‘pueblo.’’,  términos genéricos que incluye a la totalidad de la población de un Estado  como el único sujeto político protagonista en los entramados de la  liza electoral  y de su concepción de la democracia y  donde todos los sujetos de un Estado parecen ser que se desenvuelven en armonía  y en igualdad de intereses con sus  circunstancias sociales de acceso a las riquezas  igualitarias y en idílica convivencia, donde sus más apremiantes necesidades materiales y sociales, nos pretenden decir, parece que están resueltos y cubiertos por igual, y por unos idénticos representantes político,  es decir que la clase trabajadora compuesta por  pobres y  explotados tienen al mismo representante político que desde el Gobierno va defender los intereses de los explotadores, empresarios, banqueros , el FMI etc.  

           Toda esta desquiciada y descomunal falacia  pretende  pintarnos una irreal  sociedad  sin clases sociales ni castas privilegiadas, todos ricos  felices  e iguales socialmente, en una sociedad compuesta por ‘‘ciudadanos’’ termino interclasista este muy del gusto de la burguesía. Pero todo es una irreal e interesada descripción expandida mediáticamente y escrita sobre el papel de  sus propias leyes para nada imparciales porque la sangrante realidad de las desigualdades que provocan la miseria y la explotación va por el camino de la realidad.

       Y esta  visión política intencionadamente irreal no es para nada banal ni casual, y ni tampoco un lapsus en la narración, es totalmente intencionada  para brindar el  discurso político del interclasismo,  teoría esta que es la  base de la ideología burguesa que domina la sociedad Occidental. Y aquí hemos llegado al meollo de la cuestión, esa de que es un engaño  político descomunal considerar a la totalidad de la sociedad como un único sujeto político, esa intencionada e interesada costumbre de los ideólogos burgueses  de denominar a la sociedad en su conjunto configurada políticamente como ‘‘pueblo­’’ o ‘‘ciudadanía­’’, ignorando  la realidad sangrante  de que las sociedades controladas por la burguesía están divididas en clases sociales, los que dominan y explotan y los dominados y explotados.

            Y una vez clarificadas  estas importantes cuestiones ideológicas nos hará  más accesibles al conocimiento de aquellos conceptos estereotipados expandidos por la ideología burguesa para que podamos hacerlos transparentes. Y ya desde aquí ya podemos preguntarnos  ¿Tenemos acaso  claro cuáles son los máximos fundamentos del concepto de  Democracia y cuál es la ralla roja que  le  diferencia  de la llamada Dictadura? Y también, ¿ Acaso hemos pensado en profundidad en si esos términos que  comúnmente definen la  Democracia y la Libertad son los mismos que representan y satisfacen a la mayoritaria clase trabajadora  y asalariada  que a los  que representan a la clase burguesa  y empresarial ? ¿Acaso el concepto de la  ‘‘Democracia­’’ es un valor común para todas las  clases sociales y demás sectores de la sociedad ?

             Es evidente que es una descomunal incongruencia que en política sea el mismo amigo y testaferro el que se ocupa de dejar  felices y satisfechos a empresarios, banqueros y oligarcas  y a la vez a las clases trabajadoras, a los desahuciados y parias de la tierra. Como si todos serian hermanos e hijos de un  mismo padre bondadoso llamado Estado capitalista. Cuando la realidad es que el Sistema capitalista burgués genera dos mundos diferenciados y enfrentados en una lucha llamada Lucha de clases (cada vez más radical) que incluye también  un enfrentamiento conceptual e ideológico que hace que la ideología burguesa se niegue a reconocer y se ufana por ocultar la realidad de las clases sociales y de la lucha de clases para sustituirlo  por una imagen irreal de una inexistente concordia de clases  inventándose el concepto de ’’Ciudadanos’’.

        La llamada “Democracia  Burguesa’’, no es un concepto de democracia universal, es  un concepto referente  a la clase social que la ha escrito e impuesto para defender sus intereses de clase. Y lo hace para  imponerla y  para dominar  en todos los ámbitos de la sociedad capitalista actual, en lo económico en lo político, en lo cultural etc. a través de sus resortes de poder y control del Estado, y básicamente lo hace para satisfacer a la propia burguesía a costa del trabajador que es la clase social que generadora de  riqueza con su trabajo.

            El fundamento de la ideología dominante burguesa cuando concibe tan solo a una sola clase social ‘’ciudadana’’ lo hace para así ignorar la cruda realidad de las diferencias sociales y escabullirse de  su  absoluta responsabilidad como clase social privilegiada  causante de las penalidades de la clase trabajadora de la cual se nutre tras exprimirla. Y aunque la ignora absolutamente en su relato político, bien que se suele aprovechar de su existencia como “clase social sin derecho a ser reconocida como tal” La derecha o la clase social burguesa en su praxis política, como es evidente, la ignora totalmente pero eso no es obstáculo para que se beneficie y en exclusividad como la máxima destinataria de sus políticas a costa de los trabajadores.

            Y tras este preámbulo demos pues un repaso a las ‘’maravillosas’’ esencias políticas del  mal llamado “Mundo libre Occidental “y  a  su cacareada ‘’democracia burguesa ’’que fundamentalmente  se asiente  en diversos tópicos que son ensalzados y sublimizados hasta la saciedad  por sus escribientes  y adalides  de contrata por supuesto, al servicio de esta ideología burguesa y  que  podríamos resumirlas en algunos de sus tópicos más cacareados  y emblemáticos.

  • El ‘‘democrático’’ sufragio universal y la ‘‘libertad’’ de partidos políticos
  • La ‘‘delegación’’ de la voluntad popular – la soberanía – en el poder ejecutivo.
  • La ‘‘libertad’’ de expresión o de prensa
  • La ‘‘independencia’’ de los poderes del Estado

              El “sufragio universal” es descrito por la mediática Enciclopedia Wikipedía de esta forma: “El sufragio  universal consiste en la dotación del derecho al voto a toda la población adulta independientemente de su raza sexo, creencias o condición social de un Estado” una forma muy sutil y ambigua de describir toda una teoría política que carga numerosos desatinos y carencias. El mal  llamado “sufragio universal burgués” que no es tan universal ni tan democrático como lo define el propio concepto sino profundamente sectario y clasista. Veamos esto,  este sufragio esta vasado en la concurrencia electoral de los  partidos políticos a los que se les considera representativos de una identidad política concreta de las diversas que van a concurrir en la  liza electoral determinada. Y va ser el propio partido político, su naturaleza y composición, el factor determinante en el juego político el que va determinar la naturaleza del propio “sufragio universal”   

          Definamos pues los fundamentos teóricos del propio partido político para después  aclarar el autentico significado del concepto ‘’libertad de partidos políticos’’. Veremos cuál es su función y cuáles son los valores que definen y les diferencian a unos de los otros en la llamada concurrencia electoral.  Teóricamente se supone que cada partido es una agrupación organizada y representativa de los diversos intereses propios de un grupo, nacionalidad, etnia o clase social concreta que configuran lo que llamaremos una identidad política concreta y diferenciada de otros  grupos  políticos.

          Simplificando podríamos definir al partido como la herramienta política que representa los intereses de una identidad política concreta y  diferenciada, y cuya finalidad suele ser la de utilizar los mecanismos de la democracia y del sufragio electoral para alcanzar los poderes políticos en base a una mayoría conseguida en las urnas para la implementación y la defensa de esos intereses diferenciados, pues cada partido compite electoralmente con los otros partidos para poner en práctica su propio programa.

         Y es interesante  que incidamos en los factores de la  identidad  y de la  representatividad de cada partido, para entender la función sociopolítica misma del partido. Y sobre  el factor de identidad diremos que es aquello que une a todos los partidarios o miembros de un mismo  partido, siendo a la vez aquello que los separa y enfrenta del partido contrario o diferente. Y este antagonismo es consustancial a todo partido político  es decir  siempre habrá otra u otras que explican la razón de ser de todo  partido político.  

         Y de ahí  el fundamento de la existencia del Partido político porque  si solo habría una única identidad política en la sociedad significaría que en esta impera el equilibrio y la armonía política y nadie se organizaría en un partido para conquistar lo que ya posee  o existe, pues sería obvio que los intereses de una comunidad social ya estarían a salvo por ser  única y colectiva esa identidad. Pero infelizmente nos encontramos en una sociedad donde conviven múltiples intereses diferenciados, sobre todo, económicos y políticos. Y esto que parece obvio, como iremos viendo, es una de las clave de las marrullerías ideologías de la política burguesa.

               La identidad es pues el factor que une a un colectivo concreto, y es la suma de todos aquellos  factores o intereses comunes, económicos, profesionales, culturales políticos, de clase social etc. Ejemplo: un partido republicano tiene su razón de ser la de enfrentarse a otro contrario con identidad de partido monárquico. Un partido con identidad nacionalista que procura la independencia de su país se enfrentara a otro/os  partidos con identidad nacionalista- anexionista que niegan este derecho. Partidos burgueses identificados con la supremacía de su clase social burguesa como clase dominante a costa de la clase trabajadora se enfrentaran a aquellos partidos socialista-comunistas que aspiran a una sociedad sin clases donde la dirección política este en manos de la clase trabajadora mayoritaria etc.etc. Vemos pues que es el antagonismo  de identidades políticas lo que determina y define la naturaleza real del partido político.

         Y respeto a esta identidad cada partido tiene su propio proyecto político que siempre tendrá enfrente o al lado otros partidos. Serán enemigos cuando sus proyectos son contrarios y antagónicos y serán amigos cuando hay afinidades en sus respectivos proyectos. Y si hablamos de proyectos políticos debemos hablar de la “alma mater” universal que da vida y contenido a la propia política, debemos hablar de la sustancia y la raíz que determina toda expresión política, hablemos del ESTADO, su función, su naturaleza, su composición, y sobre todo al servicio prioritario de quien esta, que en las sociedad modernas solo puede estar al servicio de la burguesía como clase social, o al servicio de la clase trabajadora como la parte más mayoritaria del pueblo.

             Y esta realidad del Estado, axioma diríamos por su evidencia, es ocultada con denuedo por la ideología burguesa, pretendiendo ocultar su mayor “pecado” político a los ojos de sus víctimas con el fin de ocultar  la puerta de su libertad que supone ocultar la realidad de la función del Estado, porque el Estado es la puerta y a la vez  la llave de la emancipación o de la esclavitud, dependiendo al servicio de qué   intereses o clase social  se posicione.  Y es esta evidencia del papel del Estado lo que la burguesía intenta ocultarla y gracias a sus marrullerías ideológicas y  técnicas de manipulación mediática lo suele conseguir con bastante éxito.

          De ahí que la burguesía considera  al partido político como una institución más al servicio del Estado, de un Estado a su servicio, como clases social exclusivamente para hacerlo operativo y legitimarlo, solo para hacer presuntos “retoques” en sus gobiernos cambiantes ( cambiar algo para que todo siga igual) y no como una herramienta para representar y alcanzar una identidad política contraria a la establecida  en su sentido amplio, es decir para alcanzar el poder del Estado y transformarlo radicalmente de identidad y de representatividad. La burguesía en sus proclamas electorales, no menciona ni por asomo, la posibilidad de conquistar el poder del Estad, porque este poder es de su exclusividad.

            Es obvio que en el Estado español no es legal un Partido Republicano que propugne la abdicación o la caída de la Monarquía, es obvio que existe una carencia de libertad efectiva ( simplemente son tolerados por que están incapacitadas e inoperantes) para aquellos partidos políticos cuya identidad política sea contraria al orden político establecido y determinado por la forma y contenido del Estado Monárquico, y no debemos olvidar que en política es la propia naturaleza del  Estado el que determina aquellos aspectos fundamentales del desarrollo del bienestar social que se posicionara inequívocamente al servicio de que clase social estará.

             Lo cual ya nos está clarificando al Estado burgués  como un Estado fallido en libertades en tanto  en cuanto imposibilita competir democráticamente otras opciones políticas diferentes a la suya. Y como si no podremos llamar al modelo de Estado burgués que no permite de hecho que el sector más mayoritario y desfavorecido de la sociedad pueda  organizarse en torno a su propia identidad diferenciada y concurrir a unas elecciones que le posibiliten la toma del poder político para poder emanciparse. Este impedimento que niega la llave de su libertad estará condenando a la clase trabajadora  en su conjunto a ser sujetos sin el derecho a emanciparse, a ser una clase social condenada al ostracismo  político y social de por vida

         Y así el concepto que el Sistema burguesía tiene del partido y de su “Concurrencia electoral” es  el de considerarlo a este como una institución más, dentro y afín al Sistema, a su Sistema burgués, y al Estado que lo implementa para evitar precisamente que un partido anti sistema con su programa cuestione el Sistema y al Estado que lo mantiene. Y esto quiere decir que las posibilidades de hacer reformas profundas desde dentro del Sistema, es de hecho nula, Solo se podrán cambiar a unos individuos de “diferentes” partidos, pero todos ellos representan a la misma identidad burguesa y a su modelo de Estado.

         Y tras aclarar el concepto de la identidad veamos el concepto de la representatividad que por lógica parece que  ambos valores deberían ir juntos e inseparables, y sería impensable la existencia de un partido político sin una identidad, pero en la práctica y en la sociedad burguesa esta identidad de partido es ocultada en innumerables ocasiones por razones de estrategia política, apoyándose en una identidad ambigua o interclasista y de la misma forma es muy frecuente que ocurra lo contrario, es decir que algún  partido adopte una identidad falsa con lo cual se torna en un falso representante con el fin de engañar al votante desviando sus votos hacia una identidad ajena a sus intereses. Y estas prácticas políticas retorcidas  degradan el concepto mismo de la identidad y de la representatividad. Sobre todo entre la clase trabajadora a la que se procura confundirla con sus marrullerías.

            Veamos en primer lugar el caso del partido que oculta su identidad, ejemplo;  en la llamada democracia burguesa y su “libertad de partidos políticos”, existen muchos y variados partidos a competir en el sufragio universal, pero, ¿A qué identidad  representan estos partidos? La inmensa mayoría representan a la burguesía como clase social, desde el momento en que legitimaban el Estado burgués sin cuestionarlo siquiera tímidamente, cosa que nunca lo dirán públicamente, por razones obvias pues necesitan el boto mayoritariamente obrero y sería absurdo que se desenmascarasen diciendo, “votarnos a nuestro partido que representa la identidad de la burguesía y nuestro propósito es alcanzar el poder para el beneficio de esta clases social”. Cada uno de estos partido representa a sectores diferenciados de esta identidad burguesa con intereses económicos diferenciados nacionales e internacionales, lobbies y grupos de poderes financieros industriales especulativos etc. en pugna por hacerse con cotas de gobierno propio como herramienta exclusiva para el enriquecimiento personal del sector de la burguesía al que representan, pretendiendo  arramplar  cotas de gobierno para hacer  buenos y prósperos negocios

          ¿Podemos hablar de “libertad de partidos” cuando todos estos  partidos representan al mismo padrón de identidad, cuando todos ellos tienen una causa común,  una sola identidad  política y es su defensa a ultranza del Estado burgués? Un Estado que está a su  servicio de su clase social, y que les  permitirá su desenvolvimiento en seguridad  como no podría ser de otra forma pues  el Estado está diseñado a su medida de clase dominante para mantener controlada y desorientada a la clase social trabajadora como  la fuente de su riqueza pero a la vez sin olvidar que es su enemiga potencial.

            Y aquí en el escenario de la competencia electoral y de su presunta libertad de partidos para participar  en su  juego electoral no solo está el factor obstruccionista de las limitaciones legales esta también  el factor económico.  Veamos esto, supongamos  un partido de izquierdas con identidad de clase obrera y con un programa de ruptura democrática con el Sistema capitalista o simplemente pretende someterlo a cambios profundos que van a obstaculizar notablemente los movimientos y las ganancias del capital, ocurrirá que este partido de izquierda nunca podría competir electoralmente con los partidos burgueses porque no dispone de medios económicos ni mediáticos para entrar en campaña electoral ni siquiera para hacerse conocer. Ni prensa, ni TV. ni radio ni dinero para publicidad porque no podemos olvidar que los poderes mediáticos están en manos del Sistema capitalista y de sus recursos económicos, y es obvio que  boicotearan y demonizaran sin piedad a sus enemigos políticos. Es obvio que nadie se eche piedras a su propio tejado.

           Sería un partido invisible, ninguneado y demonizado hasta su desaparición, pues el Sistema está montado para que solo los partidos de la clase pudiente burguesa, los suyos,  dispongan de los medios económicos para dejarse ver y promocionarse y los bancos y empresarios para subvencionar solo a los de su clase  cosa que lo hacen con profusión donde el clientelismo  el soborno y la predicación a cambio de la subvención esta a la orden del día.  En estas condiciones la llamada  libertad de partidos y su sufragio universal no deja de ser una burda tomadura de pelo. Pero la burguesía a sabido  resolver esta carencia de partidos de izquierdas auténticos  en la concurrencia electoral, creando y fabricando a su medida y control unos  partidos llamados  de izquierda de “Cartón piedra”.

             Y aquí ya entramos en el apartado del partido que esgrime una falsa identidad, en este caso una identidad  de “obrerista y socialista”, pero que está plenamente al servicio del Estado y del Sistema burgués. Con esta farsa la burguesía consigue engañar al mundo del trabajo por partida doble, en la ilusión de que tiene a mano y en quien recurrir a un partido de identidad izquierdista que le va representar ante la avaricia del capital y sus atropellos y también dar el pego de que se encuentra en una democracia libre y plural, un escenario político donde tiene la opción de escoger a un partido de “izquierdas” al “Socialista Obrero Español” o  en su lugar a un Partido de la derecha más casposa, al PP neo franquista. Les hace creer que  pueden escoger entre lo positivo y lo negativo. (1)

            Y si ocurrió con el llamado PSOE que tras haber  sido aupado al Gobierno por unas masas ingenuas, estas descubren treinta años después  que este partido es tan corrupto e impresentables como su presunto contrario del PP, de que ambos, el PPSOE , son de la misma identidad burguesa amigos del capital. Y curiosamente los poderes de este Estado han sabido sacar provecho político del escenario de frustración surgido  tras ser descubierto el burdo montaje de la falsa identidad del PSOE, y lo han hecho tergiversando la realidad pues no en vano disponen de laboratorios de manipulación psicológica como la fundación FAES del PP y la de IDEAS del PSOE para estas labores de vaciar y manipular los cerebros de sus descuidadas victimas que les permitirán sacar réditos políticos de la energía generada por la frustración y el desencanto de aquellas masas de votantes desengañados para encauzarla a su propio molino, al molino del “apoliticismo” . 

        Y esta jugada consiste en que el Sistema aproveche la frustración y el desengaño de aquellos votantes  que auparon al gobierno a un partido con falsa “identidad  socialista” y que tras sentirse frustrados  engañados y marcados por la decepción de “su partido” en quien confiaron, ya solo les queda el desprecio  hacia los  conceptos de “socialismo”, del “partido político” y de la propia “política” a los que en adelante los van  considerar como simples valores negativos generadores de corrupción,  como algo que en adelante habría que despreciar.  Actitud esta que es el caldo de cultivo del llamado “apoliticismo”, una actitud que carga en sí mismo una cierta dosis del llamado  “analfabetismo político” que el Sistema expande con profusión para crear presas fáciles para la manipulación posterior a las masas. (2)

          Así pues hemos expuesto que el llamado “sufragio universal” no lo  es tanto así por las limitaciones que genera una inexistente libertad, y por sus limitaciones que son encubiertas pero reales, porque la burguesía es consciente del enorme riesgo que supondría dar facilidades al enemigo de clase permitiéndole competir en igualdad de condiciones y en un escenario de transparencia informativa donde ambas partes explicasen sus programas ante las masas, que pondría al descubierto las diferencias de intereses antagónicos entre las partes. Es decir donde un  partido de identidad socialista explicaría a los trabajadores el programa progresista de su partido que persigue el fin de la dominación de las oligarquías, el fin de su hegemonía , la nacionalización de los bancos, de los servicios estratégicos de la economía y los servicios públicos, persiguiendo la corrupción de los políticos etc. etc. Y sobre todo haciendo ver a los trabajadores que el nuevo gobierno se pondría a su  servicio primordial y bajo su propio control tras creando los mecanismos pertinentes para crear un poder auténticamente popular.

          La burguesía no es democrática porque si, no lo es por pragmatismo, porque una autentica democracia le producirá la  pérdida de su control político y ello se traduciría  en pérdidas  económicas pues las políticas sociales que beneficiarían al trabajador inevitablemente se traducen en menos ganancia para el capital, y es sabido que su razón de ser es la ganancia y el lucro a costa del trabajo de otros. No es democrática porque esta favorecería a sus enemigos de clase trabajadora de la que se nutre y le interesa que siga siendo exprimida y doblegada y sin recursos democráticos que le permitan alcanzar cotas de poder, pues de eso depende su propia existencia. Hará lo todo posible para evitar que no se cambie el establishment que le mantiene como clase dominante y seguirá elaborando las leyes que beneficien a su clase social, leyes que cada vez serán más restrictivas y opresivas para los trabajadores  pues el Sistema ya hace tiempo que comenzó a degenerarse.

            Una libertad autentica de partidos donde todas las opciones e intereses políticas tengan las mismos derechos y facilidades de promocionarse ­y alcanzar el poder político ( esta sería la autentica definición de democracia ) sería la ruina del modelo del Estado burgués, lo saben y han dejado constancia de su brutalidad en su curriculum  histórico reciente de golpes de estado, de contrarrevoluciones, y de boicot generalizados en campañas nacionales e internacionales, comandadas, como no, por el Imperialismo burgués hegemónico de los  EEUU.  Venezuela  y otros Estados en Latinoamérica son ejemplos actuales y sangrantes  del talante “democrático” de unas  burguesías que no saben perder unas elecciones.

            Otra de las “joyas “democráticas cantadas por la burguesía es la llamada  ‘‘delegación’’ de la voluntad popular soberana en el poder ejecutivo. El concepto de “soberanía” seria ciertamente atractivo y deseable cuando su contenido fuese entendido en sus términos justos y no fuese manipulado descaradamente hacia intereses descaradamente partidistas y torticeros. Veamos esto con la Constitución española neo franquista de 1978 que nos dice con ironía que “la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado” En esta definición, que ya viene  cargada con el estereotipo interclasista de “pueblo”, que tal y como anteriormente se ha expuesto, este llamado “pueblo” no es tal sino un valor ambiguo y confuso. Porque no es un valor que conforme una identidad absoluta, sino más bien un conjunto de identidades diferenciadas, dos clases sociales antagónicas y en conflicto constante,  e incluye también varias nacionalidades diferenciadas y en constante reclamo y tensión, esto es obvio a pesar de la cerrazón e imposición neo franquista de los que escribieron el código de obligado cumplimiento llamado “Constitución Española”. Que no olvidemos la escribieron los neo franquistas

           Si ya la “Carreta del Estado” de partida  erro con una Constitución y su modelo de Estado  que impuso a la población de unos  pueblos que aun  estaban temblorosos de las brutalidades del Dictador, y a los que fue fácil engañar ofreciéndoles ventanas en lugar de puertas .Y  para mas desgracia con la traición de una izquierda que ayudaron a consumir la canallada. Quien se equivoca de camino está condenado a volver al punto de partida y comenzar de nuevo. Quien no conoce su historia también está obligado a repetirla. Franco nos prometía aquello del “Destino en lo universal de España” una ilusión para idiotas que encubría y hacia felices  a una minoritaria casta de asesinos y canallas que engoraban a dos carrillos mientras quitaba de en medio  a quien no era sumiso y protestaba .Porque aquel “destino” que prometía Franco no se refería a los pueblos sometidos del Estado, ni tampoco el destinatario era una España real, ambos conceptos entonces solo existían en la enfermiza cabeza del dictador y sus lacayos que poco les importaba que sus “argumentos” o disculpas para dominar a sangre y fuego fuesen creíbles o no, sabedores de que el pueblo entiende , y muy bien, los definitivos argumentos del miedo y el terror.

            Y aquellos “argumentos” aun pesan en el subconsciente histórico del españolito medio, como una losa paralizante deuda histórica familiar de la que da miedo encarar pero que va ser necesario hacerlo para bien del futuro de todos. Es como una herida heredada sin cicatrizar, se trata  aun, de aquella herida que hablaba el corazón de Antonio Machado de las dos Españas existentes, las eternas castas dominantes y depredadoras vestidas de religión y patrias subliminares contra los pueblos sencillos y trabajadores amantes de una  paz eternamente imposible. Es una deuda que las generaciones actuales  debemos definitivamente terminar de pagarla con nuestra praxis de lucha política para  reescribir la historia justa y definitiva.  Pero para ellos antes debemos reencontrar la verdadera historia, conocer la descomunal farsa que nos contaron sobre la llamada “Transición”  para  encontrar la autentica senda de la paz y la libertad.

          El futuro  de este Estado corrupto hasta la saciedad ya está encaminado hacia un imparable e incierto devenir tal y como al día de hoy lo podemos comprobar viendo su descomposición institucional social y política carcomida sobre todo por una endógena corrupción, con los enormes problemas causados por una  realidad plurinacional y por los conflictos sociales derivados de la lucha de clases que evidencian que la “Transición”  del 1978 se está derrumbando por meritos propios

          En nosotros esta que el cambio sea positivo y definitivo y no derive en un cambio de cara Gatopardiano, cambiar algo para que todo siga igual, es decir, dejando al Estado Monárquico neo franquista y sus poderes facticos intactos. Y todo indica que el Régimen trabaja con denuedo en esa senda  pretendiendo implementar una Segunda Transición, y para evitar esa presunta y desastrosa deriva es imprescindible conocer la realidad de lo que fue aquella  primera Transición.  Si ya de partida heredamos una “soberanía” contaminada de falsedades e imposiciones forzosas  que  podríamos esperar del fruto que “emana” de aquella  presunta “soberanía” de un Estado  Monárquico que forma parte sustancial de los “Atados y bien atados” franquistas.

           Y por cierto este  Estado y sus poderes nunca”emano” de una inexistente soberanía popular tal como los escribientes de la  Constitución nos cuentan tal así…“la soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado” porque es obvio que el Estado monárquico “emano” de la voluntad de Franco, implementado más tarde por sus testaferros neo franquistas. Este es el orden de los hechos, y a partir de ahí “emanan todos los poderes del Estado” totalmente contaminados  por su origen franquista. Así pues y por estas tierras La “voluntad popular” es un mero estereotipo que no puede delegar absolutamente nada a un Estado prefabricado por los herederos del Dictador a su medida. Y con este curricum el lector ya podrá tener una idea de la naturaleza de los consiguientes “Poderes ejecutivos” que  tenemos por aquí (3)

          Hablar de La libertad de expresión o de prensa por estas tierras suena a chiste. Abundan, eso sí, infinidad de medios de expresión TV. Prensa, radios, cine etc. pero no confundamos la cantidad con la calidad,  porque todos ellos  o al menos los más poderosos e influyentes  son afines al Estado Monárquico y a su ideología dominante, utilizados  sus recursos mediáticos, no para la información objetiva e imparcial, sino como armas para la manipulación monocolor y la expansión de su ideología dominante como  pensamiento único que abarque todo el espectro de la opinión, sobre todo para su aplicación práctica de crear tendencias electorales durante todo el ano, es decir haciendo  campaña electoral los 365 días del año a favor de la legitimación democrática del Estado Monárquico heredado del franquismo y de la propia  identidad burguesa

          Porque no olvidemos la obviedad de que los detentadores del capital, los propietarios de esos medios, siempre se posicionaran políticamente al lado del capitalismo  y de los intereses de su propia clase social burguesía y sobre todo del Estado Monárquico heredado de Franco.  Sería una muestra de descomunal ingenuidad pensar que un medio informativo de  prensa, radio, TV etc.  cuyos propietarios o sus consejos de administración  que pertenecen al mundo del capital y las finanzas,  pudieran dedicarse  a tirar piedras a su propio tejado que cubre sus  interese económicos  para posicionándose  al lado de las reivindicaciones y de las luchas políticas de los trabajadores, es decir hacia postulados de izquierda, que cuestionen la legitimidad del Estado porque estas luchas siempre serán la  expresión de la lucha de clases , de una lucha entre los trabajadores y la burguesía, y los propietarios de los medios de comunicación  siempre estarán en el bando de la burguesía a no ser que algún medio concreto, haya sido financiado y administrado directamente por los propios trabajadores.                      

               Cosa muy difícil por las presiones y dificultades de financiación de todo tipo que el propio Sistema ejercería sobre ese medio al que lo considerarían rebelde  y un enemigo a abatir y que no tardaría en ser asfixiado o cerrado ‘’legalmente‘ ’sin más  con las siempre recurrentes acusaciones de ­“alentar el terrorismo” u otras similares tal y como ocurrió con el diario EGIN, y varias radios y publicaciones en Euskara Herirá que fueron financiadas por subscripción popular.

          Así pues, la tan cacareada”Libertad de prensa” no deja de ser una falacia más del Régimen. Y no solo porque los empresarios de los medios regionales o nacionales pertenecen al bando empresarial capitalista, enemigo estructural de la clase trabajadora que les obligara siempre a ser parciales e interesados en el tratamiento de las noticias, siempre en pro de la “causa del capital” sino que además, en esta etapa del capitalismo neoliberal avanzado, el espacio mediático global ya hace un tiempo que está copado y controlado por los grandes oligopolios y agencias  mediáticas mundiales que pretenden  crear  y modelar las mentes con un pensamiento único uniformizado y controlado, sobre todo en  los temas informativos internacionales que siempre son distribuidos con un  tratamiento parcial e ideológico favorable a los intereses geoestratégicos de Occidente que  son marcados en las siniestras oficina del Imperialismo hegemónico de los EEUU.

             Ejemplos gráficos los tenemos en las vergonzosas y tendenciosas informaciones  sobre las guerras que últimamente están ocurriendo en el mundo, en  la antigua Yugoslavia, en Irak, Palestina, Libia, Siria,  Ucrania etc. Cuya  versión de los hechos es una burda e imaginaria novela partidista favorable siempre a las turbias maniobras de la OTAN en esos territorios pero que los medios de todo el espectro mediático Occidental repiten sumisos como papanatas. Y en Venezuela, donde la demonización del Chavismo es una autentica declaración de guerra mediática  abanderada por los oligopolios mediáticos Occidentales, siempre coincidentes, que al unisonó nos bombardean las imaginarias maldades del Chavismo exclusivamente para crear un caldo de cultivo partidista y mediático que favorezca la caída del Chavismo. Todo, descaradamente promocionado y financiado por los EEUU que harán lo que sea para recuperar aquella Venezuela neocolonial anterior absolutamente vendida al Capitalismo Yanqui. (4)

          La llamada independencia de poderes es uno más de los tópicos  de la ideología dominante burguesa pues no  son ni por asomo independientes. El legislativo, el ejecutivo y el judicial, son los tres poderes que deberían conforma un Estado llamado democrático y que suele ser el órgano político superior de una  sociedad organizada. Un Estado que solo puede estar al servicio prioritario de la clase social burguesa o al servicio de la clase social trabajadora, lo cual invalida cualquier opción de independencia política, es decir la posibilidad de tomar una postura de neutralidad. El Estado estará siempre comprometido políticamente en favorecer primordialmente a una de las dos clases sociales que conforman nuestra sociedad, un estado  neutral, apartidista, independiente, solo puede existir en la cínica propaganda política de la ideología burguesa, muy consciente de ello pero lo hace por razones pragmáticas obvias.

         El lector  tiene suficiente material teórico expuesto anteriormente que corrobora esta idea de la inexistente independencia de los poderes en cualquier Estado, sea del signo que sea. Ni en las Democracias burguesas donde sus poderes son dependientes de los intereses de la minoritaria clase  burguesía, ni en las Democracias Populares donde sus poderes son dependientes de los intereses de la mayoritaria clase trabajadora. Ya de partida toda Constitución es escrita para favorecer primordialmente a una clase social determinada, y nuca a las dos a la vez porque sus interese son antagónicos. Un Estado al servicio exclusivo  de los intereses de una  presunta ciudadanía interclasista es una falacia puesto que los intereses de ambas clases sociales son antagónicos e irreconciliables

             Mientras  la burguesía engorda y existe gracias a lo que exprime a los  trabajadores estos sufrirán como clase social  de las carencias que la burguesía necesita para su propia subsistencia. Solo tenemos que ver las históricas y sangrantes diferencias sociales  de ayer hoy y también en el futuro si no lo remediamos  antes.  Y esta realidad  es lo que  hace y define al  Estado como el órgano rector que va regular el dominio de una clase sobre la otra, buscando su estabilidad  y dominio permanente, controlando y dominando a la parte contraria en los esquemas surgidos por la lucha de clases. En aquellos episodios conflictivos derivados de esas luchas es el Estado quien dirime lo “justo” y lo “injusto” con sus leyes y con su monopolio de la  violencia  y nadie duda de que toma partido abiertamente hacia el Sistema empleando su violencia a la que considera legal .El poder siempre tendrá la “Razón de Estado”- Cuando la lucha de clases es desproporcional, la violencia del Estado es también  desproporcionada porque en realidad está en juego y en cuestión la “razón de Estado”. Incluso se saltan sus propias leyes, es en realidad un Estado de guerra donde se juegan el Poder político y no suelen mostrar debilidad ante sus enemigos de clase.

        La película “ Sacco y Vanzetti”, 1971, de Giuliano Montaldo, es una excelente explicación practica y pedagógica del cinismo de la burguesía (en este caso en los EEUU en 1920) y la farsa de su modelo de “Estado de Derecho” y de su presunta  “División de Poderes”  cuando la estabilidad del Sistema corre peligro. Cosa que ocurrió en aquellos convulsos años de los años 20 y sus radicales luchas obreras. El Sistema quiso dar un escarmiento  para atemorizar a un movimiento obrero muy radicalizado ejecutando a  Sacco y Vanzetti, dos líderes obreros anarquistas, en una farsa de juicio acusándoles de ser ladrones y asesinos con falsas pruebas montadas. Al Poder judicial no le importo dar el veredicto de culpables sabiendo que eran inocentes, porque estaba en juego el “Interés de Estado“y había que actuar en consecuencia.

 

 

EL MITO DE LA LLAMADA “DEMOCRACIA” OCCIDENTAL